El artículo comentado en clase nos muestra una iniciativa de la asociación RedDown de comercializar una muñeca con los rasgos y características de una persona con síndrome de Down.
Aunque la iniciativa intenta transmitir una situación real, mostrándonos que en el mundo hay todo tipo de personas, ya que somos diversos, y que igual que hay muñecos blancos, negros, chinos también puede haber muñecos con síndrome de Down, el anuncio de la muñeca agrava la situación. Pero en realidad en muchas ocasiones intentamos encontrar soluciones , en este caso la normalización de las personas con S.D., y lo que en realidad hacemos es empeorar la problemática; como bien dice Faunes, habría que renunciar a la utilización de respuestas que generan más marginación, como ésta, ya que a menudo se postula sin más, la utilización de medidas que provocan una fuerte dessocialización de las personas con síndrome de Down . En este caso, no está bien tratado que el muñeco incluya una guía sobre “cómo tratarlo”, puesto que incide más en el hecho de que la persona es “especial”, y con este lenguaje lo que hacemos es fomentar la desigualdad, está diferenciando, aparece como un muñeco diferente al canon social de lo “normal”, con lo que aumenta la discriminación. En muchas ocasiones el problema se encuentra en la tendencia de proteger a las personas con discapacidad sin contar para nada con ellos, lo que puede crear un problema mayor, lo cual es lo que ha pasado en este caso. Se supone que estamos en una sociedad tolerante y progresista, que lo que persigue es la igualdad de oportunidades, y esta muñeca lo que hace es fomentar la desigualdad; la muñeca incide en los aspectos que separan a las personas con síndrome de Down del resto, no hace referencia a las demás características que tienen en común y las cosas que pueden hacer como los demás. Otro aspecto relevante es el hecho del nombre, BabyDown, con el cual se hace referencia a la discapacidad directamente, y no es muy buena idea. Sacamos como conclusión que no todas las cosas que se hacen con buena intención tienen una relación causa-efecto positiva, porque aunque esta iniciativa en un principio lo que intente sea integrar a las personas con S.D y destinar beneficio económico a las distintas asociaciones, podemos ver que ha conseguido lo contrario en parte, y es que, muchas respuestas que damos a determinados problemas crean más marginación.


