
Corto Boudin (Saltando):
El corto nos cuenta la historia de un borreguito con un abundante y precioso pelaje que baila allá por donde va; hasta que un día lo esquilan y se queda sin pelo. Es entonces cuando los demás animales del bosque se reirán de él por ser diferente. Boudin se siente desadaptado, pero aparece un conejílope que le pregunta qué le pasa, y al enterarse intenta animarlo diciéndole que sigue siendo igual que antes, sigue teniendo todas sus cualidades (manos, piernas, ojos etc), que mire a su alrededor y se dará cuenta de cómo es el mundo en realidad y que no todos tienen su suerte; entonces lo incita a sentirse mejor, fijándose en sus potencialidades, en este caso el baile saltando. Así Boudin se pasa el año saltando hasta que poco a poco le va creciendo el pelo de nuevo. Todos los años cuando llegue el invierno ocurrirá lo mismo, mas a Boudin ya no le importa.
En el corto podemos darnos cuenta de que en realidad todo el mundo está en riesgo de exclusión, puesto que puede ocurrir algo de un día para otro que lo convierta en una persona excluida (por ejemplo un accidente que deje a la persona discapacitada, ésta ya se sentirá distante de la sociedad) . Muchas veces es tanto la propia persona la que se siente desadaptada, como la sociedad la que la desadapta o incluso se presenta como un obstáculo para la adaptación, puesto que en ocasiones, sin incluso darnos cuenta, nos dejamos llevar por los prejuicios y estereotipos que la sociedad crea; esto lo podemos observar por ejemplo cuando los topos se ríen del borreguito, y ya por el simple hecho de la risa, Boudin se siente desadaptado.
La figura del educador la vemos claramente en el personaje de Conejílope, el cual ante el problema de Boudin actúa como gran observador de la realidad, y lo intenta animar a partir de sus potencialidades. Esta situación se da en la realidad y sobre ella se deberá intervenir.
El corto nos cuenta la historia de un borreguito con un abundante y precioso pelaje que baila allá por donde va; hasta que un día lo esquilan y se queda sin pelo. Es entonces cuando los demás animales del bosque se reirán de él por ser diferente. Boudin se siente desadaptado, pero aparece un conejílope que le pregunta qué le pasa, y al enterarse intenta animarlo diciéndole que sigue siendo igual que antes, sigue teniendo todas sus cualidades (manos, piernas, ojos etc), que mire a su alrededor y se dará cuenta de cómo es el mundo en realidad y que no todos tienen su suerte; entonces lo incita a sentirse mejor, fijándose en sus potencialidades, en este caso el baile saltando. Así Boudin se pasa el año saltando hasta que poco a poco le va creciendo el pelo de nuevo. Todos los años cuando llegue el invierno ocurrirá lo mismo, mas a Boudin ya no le importa.
En el corto podemos darnos cuenta de que en realidad todo el mundo está en riesgo de exclusión, puesto que puede ocurrir algo de un día para otro que lo convierta en una persona excluida (por ejemplo un accidente que deje a la persona discapacitada, ésta ya se sentirá distante de la sociedad) . Muchas veces es tanto la propia persona la que se siente desadaptada, como la sociedad la que la desadapta o incluso se presenta como un obstáculo para la adaptación, puesto que en ocasiones, sin incluso darnos cuenta, nos dejamos llevar por los prejuicios y estereotipos que la sociedad crea; esto lo podemos observar por ejemplo cuando los topos se ríen del borreguito, y ya por el simple hecho de la risa, Boudin se siente desadaptado.
La figura del educador la vemos claramente en el personaje de Conejílope, el cual ante el problema de Boudin actúa como gran observador de la realidad, y lo intenta animar a partir de sus potencialidades. Esta situación se da en la realidad y sobre ella se deberá intervenir.
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