
La Isla de las Flores:
Corto para reflexionar acerca de la vida y de la sociedad movida por el dinero en la que nos encontramos.
Cuando vi el corto por primera vez me dejó bastante mal, porque te muestra la cruda realidad en la que se comparan , bueno, ni eso si quiera, se pone por debajo de los cerdos a unas personas, personas como nosotros con el telencéfalo altamente desarrollado y pulgar oponible, y todo por el hecho de no tener dinero. Y es que la mayoría de las veces no nos damos cuenta del mundo en el que vivimos y de los problemas que en él hay. Somos muy egoístas, ya que cada vez más las personas se preocupan de lo suyo y sólo de lo suyo (generalizando).
Los habitantes de la Isla de las Flores son personas excluidas e inadaptadas socialmente. Encima, los vigilantes de los cerdos contribuían a esa exclusión ofreciéndoles la comida que ni ellos mismos querían para sus animales… lo peor de todo es que lo veían tan normal. ¿Dónde va a ir a parar la humanidad? ¿Hace falta tener dinero para ser considerado persona?
Lo que más me impactó fue la forma en la que se ha dirigido el corto, puesto que el narrador cuenta la historia tan normal como si de un cuento de niños se tratase…
A diferencia del corto de Boudin, en el cual podíamos ver un problema individual de desadaptación social, la Isla de las Flores se trata de un problema de inadaptación colectiva social.
Los dos se dan en realidad y en los dos se debe de intervenir. Nuestro trabajo como educadores sociales será observar la realidad, absolverla, trabajarla, gestionarla y venderla. Tenemos que hacer que la realidad resulte importante para las diputaciones, a las instituciones para que intervengan.
Corto para reflexionar acerca de la vida y de la sociedad movida por el dinero en la que nos encontramos.
Cuando vi el corto por primera vez me dejó bastante mal, porque te muestra la cruda realidad en la que se comparan , bueno, ni eso si quiera, se pone por debajo de los cerdos a unas personas, personas como nosotros con el telencéfalo altamente desarrollado y pulgar oponible, y todo por el hecho de no tener dinero. Y es que la mayoría de las veces no nos damos cuenta del mundo en el que vivimos y de los problemas que en él hay. Somos muy egoístas, ya que cada vez más las personas se preocupan de lo suyo y sólo de lo suyo (generalizando).
Los habitantes de la Isla de las Flores son personas excluidas e inadaptadas socialmente. Encima, los vigilantes de los cerdos contribuían a esa exclusión ofreciéndoles la comida que ni ellos mismos querían para sus animales… lo peor de todo es que lo veían tan normal. ¿Dónde va a ir a parar la humanidad? ¿Hace falta tener dinero para ser considerado persona?
Lo que más me impactó fue la forma en la que se ha dirigido el corto, puesto que el narrador cuenta la historia tan normal como si de un cuento de niños se tratase…
A diferencia del corto de Boudin, en el cual podíamos ver un problema individual de desadaptación social, la Isla de las Flores se trata de un problema de inadaptación colectiva social.
Los dos se dan en realidad y en los dos se debe de intervenir. Nuestro trabajo como educadores sociales será observar la realidad, absolverla, trabajarla, gestionarla y venderla. Tenemos que hacer que la realidad resulte importante para las diputaciones, a las instituciones para que intervengan.
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